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El CEO de NetHome.es cuestiona el consejo de independizarse de alquiler; 'Ya no funciona'

El CEO de NetHome.es cuestiona el consejo de independizarse de alquiler; 'Ya no funciona'

Hace veinte años, marcharse de casa era casi una lección de vida. Muchos padres animaban a sus hijos a buscar un alquiler cuanto antes porque pagar facturas, organizar un presupuesto y asumir responsabilidades ayudaba a madurar. El alquiler cumplía entonces una función de paso: primero independencia y, después, cuando llegase el momento, compra.

David García, CEO de NetHome.es, cree que continuar aplicando aquel mismo consejo a la realidad actual supone ignorar cuánto ha cambiado el mercado. La independencia sigue siendo el objetivo, pero el camino puede necesitar otro orden. Cuando una renta mensual absorbe gran parte de los ingresos, emanciparse demasiado pronto puede reducir precisamente el ahorro necesario para abandonar algún día el alquiler y acceder a una vivienda en propiedad.

Cuando el alquiler deja de ser un paso y se convierte en una trampa para el ahorro

“Para nuestra generación, empujar al hijo a irse de casa era educarlo: ‘búscate un alquiler, espabila, así aprendí yo’. Y era verdad, hace veinte años”, recuerda David García. Lo que cuestiona el directivo no es aquella educación, sino trasladarla sin cambios a una generación que afronta unas condiciones diferentes.

Su planteamiento invierte el orden tradicional: cuando las circunstancias familiares lo permiten, permanecer durante un tiempo en casa de los padres puede servir para ahorrar con un objetivo concreto antes de emanciparse. Según los cálculos que maneja el CEO de NetHome.es, tomando como referencia un alquiler de 1.200 euros mensuales, evitar únicamente ese desembolso permitiría destinar más de 50.000 euros al ahorro en algo menos de cuatro años.

De ahí su comparación del alquiler con “el Netflix de por vida en la vivienda”. Una etapa concebida inicialmente como provisional puede prolongarse cuando la renta impide reunir la entrada necesaria para comprar. Según sostiene, un joven con un salario medio puede necesitar cerca de una década para conseguirla viviendo de alquiler, aproximadamente el doble que permaneciendo en el domicilio familiar.

A ello añade otro riesgo: si la vivienda se encarece más rápido de lo que aumenta la capacidad de ahorro, cada año dentro del alquiler puede alejar un poco más la posibilidad de comprar. Permanecer temporalmente en casa, bajo este planteamiento, no sería una cuestión de comodidad o falta de madurez, sino una estrategia con un objetivo financiero definido.

Para el responsable de la compañía, eso tampoco convierte el problema en una cuestión de falta de esfuerzo individual. “Un alquiler que se come el sueldo entero no se arregla dejando de ir a cenar”, señala. La diferencia estaría en contar con un plan: aprender desde edades tempranas qué significan conceptos como una entrada, el interés compuesto, el TIN o la TAE y entender cuándo ahorrar debe tener prioridad sobre determinados gastos.

Ahorrar primero, también cuando llega el momento de vender

Esta defensa de preservar el ahorro llega igualmente al modelo inmobiliario. David García cuestiona que las comisiones tradicionales del 3% al 5% aumenten automáticamente al mismo ritmo que el precio de una vivienda, aunque el trabajo realizado no crezca necesariamente en esa proporción.

Frente a ese sistema, NetHome.es aplica una tarifa fija de 2.990 euros más IVA en viviendas de hasta 300.000 euros y de 3.990 euros más IVA por encima de ese importe, sin exclusiva y con pago únicamente si se formaliza la venta. La compañía declara más de 1.000 viviendas gestionadas, hasta 15.000 euros de ahorro frente a determinadas comisiones tradicionales y una media de venta de 33 días. También registra una valoración de 4,7 sobre 5 en Google y señala que nueve de cada diez clientes la recomiendan.

La propuesta de David García no pasa, por tanto, por recuperar el antiguo “vete y espabila”, sino por sustituirlo por educación financiera y planificación: “Quédate, ahorra con disciplina y sal por la puerta de la compra, no por la del alquiler”. Un cambio de consejo para una realidad en la que madurar sigue siendo necesario, aunque la forma de hacerlo ya no tenga por qué ser la misma que hace veinte años.

Por La Vía Empresarial